Las cosas más simples,
se convierten en una prisión,
en un lugar del cual ya no se puede respirar,
donde cada palabra es una llaga.
Ja!
Una sonrisa hipócrita que dibuja tu rostro,
una mirada mentirosa que reflejan tus ojos,
una caricia que inventa tu piel
y un beso que trata falsamente de endulzar mis labios.
Ja!
Me haces reír.
¿Sabes lo que es morir por dentro
y vivir por fuera?
¿Te imaginas la oscuridad en mi mirar,
si en mi vez colores?
Ja!
Absurdo, si lo es ...
Una estupidez transformada en acción.
Una mentira que se convirtió en dolor.
Preferiría tu puñal, que tu hipocresía.
Ja!
Hasta donde podemos llegar con las palabras
que son más hirientes que las acciones.
que nos llevan a pesadillas inconscientes
realidades efímeras ...
Ja!
Aunque me ría,
aunque no pueda evitar callar,
necesito que entiendas ...
que ya no hay nada más que hablar.