para ti

alma vagante, de bello semblante,
con elegancia camina,
dejando el rastro de su vida, en pequeñas
porciones de tinta.
Simplemente un gran misterio,
que al conocer, cambia su aspecto,
al de un ángel que solo quiere querer,
pero por miedo no se atreve a proceder.
Mar de preguntas, por aquel lucero brillante,
que entre las sombras de la noche
pretende refugiarse, de las demás estrellas,
para no ser descubierta tan grande faceta.
Gran artista, gran escritor,
de mirada profunda y noble corazón.
Cuan día nublado, el sol no apareció,
ya no se ve ese lucero que alegro mi corazón.
Con sinceridad os digo que me deslumbro
su gran altivez y presencia,
la proeza que posee para avanzar
con un toque de humor y una mirada singular.